Detección: conductos enterrados

La detección de conductos enterrados es uno de nuestros desarrollos más ambiciosos. Comprendemos lo difícil que resulta detectar infraestructuras enterradas tales como los conductos, y queremos poner en el mercado una solución sencilla y eficiente que explote las posibilidades de la tecnología radar.

A tal efecto, utilizamos la tecnología SAR para obtener una cartografía de los conductos presentes en el subsuelo del área de estudio.

Tecnología: sensórica activa

Utilizamos una tecnología radar embarcada en un UAS para detectar objetos enterrados; en este caso, conductos. El sistema emite microondas que son reflejadas al encontrar superficies y capas de subsuelo. Una vez capturados, los datos resultantes nos permiten reconstruir una imagen radar a través de SAR y otras técnicas.

Para detectar conductos, el sistema debe operar a profundidades de entre 50 y 100 centímetros. Estas condiciones requieren la utilización de bajas frecuencias, lo que, a su vez, implica una reducción de la precisión. Por supuesto, nuestro objetivo es alcanzar la profundidad operativa y la precisión necesarias.